El Salón de Plenos de la Cámara de Comercio de Cantabria ha acogido, esta mañana, la celebración de la sesión constituyente del Clúster de la Industria de Defensa (CID), primero en su género que se crea en España.
Se trata de una iniciativa conjunta de la Cámara de Comercio y la sociedad pública Sodercan. El proyecto tiene su origen en la jornada “La industria de Defensa como motor de desarrollo económico” que el Colegio de Economistas de Cantabria organizó en septiembre de 2018, financiada por el Ministerio de Defensa y que suscitó gran interés entre las empresas del sector radicadas en Cantabria. Desde entonces y con una primera reunión informativa celebrada en noviembre del año pasado, se ha venido trabajando en la consolidación del proyecto que culmina hoy.
Algo más de una veintena de empresas y entidades públicas conforman el CID en su fase inicial. Las empresas, de diferentes ámbitos, son: Acorde Technologies; AWGE Technologies; Erzia Technologies; TTI; Santander Teleport; Leading Metal Mechanic Solutions; Sidenor Forgings & Castings; Grupo Tirso; Grupo PITMA; Grupo Fernández Jove; Wärtsilä Ibérica; Metaltec Naval; Bergé; Everis Aeroespacial, Defensa y Seguridad; Help for decision makers (H4dm); Textil Santanderina; Kleenoil y Global Intelligence.
Las entidades que inicialmente se han incorporado son: la Cámara de Comercio de Cantabria; Sodercan; el Colegio de Economistas de Cantabria y el Centro Tecnológico de Componentes (CTC). La Universidad de Cantabria, a través del Vicerrectorado de Investigación y Transferencia del Conocimiento, ha mostrado interés en participar y está realizando los trámites administrativos internos necesarios para ello. De hecho, hay varios grupos de I+D+i que trabajan desde hace años en este ámbito de la investigación con aplicaciones diversas en el ámbito de la Defensa. De igual modo, la Fundación Leonardo Torres Quevedo de la Universidad de Cantabria ha expresado su interés en sumarse al proyecto, una vez realizados los trámites oportunos.
El CID cuenta con la colaboración institucional y el apoyo técnico de la Dirección General de Armamento y Material del Ministerio de Defensa; el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA) y la sociedad pública estatal Ingeniería de Sistemas de la Defensa (Isdefe). Varios organismos públicos más y otras empresas de dentro y fuera de Cantabria, están valorando su incorporación a este proyecto que nace en Cantabria, pero con vocación de trascender nuestros límites administrativos autonómicos y acabar convirtiéndose en una entidad de ámbito nacional, dado que no existe otra de esas características.
La sesión constituyente ha contado con la presencia del almirante Santiago Ramón González Gómez, director general de Armamento y Material del Ministerio de Defensa (MINISDEF); Modesto Piñeiro, presidente de la Cámara, al que acompañaban el secretario general y el director general de la entidad Antonio Mazarrasa y Jesús Tortosa, respectivamente y varios miembros del Comité Ejecutivo como Fernando Cámara del Castillo, delegado de la Zona Franca de Santander; Fernando García Andrés, decano-presidente del Colegio de Economistas; Icíar Amorrortu, directora general de Sodercan; Javier León Serrano, vicerrector de Investigación y Transferencia del Conocimiento de la UC; Sergio Cicero, director del Área de Investigación del Vicerrectorado de Investigación y Transferencia del Conocimiento; Pablo Sánchez, profesor titular del Departamento de Tecnología Electrónica, Ingeniería de Sistemas y Automática (TEISA) de la UC; Francisco Velasco, catedrático responsable del Grupo I+D+i Informática y Automática del Departamento TEISA. Ignacio Yáñez, coronel de Infantería de Marina, delegado de Defensa en Cantabria; Luigi dell’Olio y Francisco Javier Arruza-Arriarán, director gerente y secretario, respectivamente, de la Fundación Torres Quevedo; Beatriz Sancristóbal, directora general del CTC y Margarita Rivera Tapia-Ruano, directora territorial de Comercio e ICEX de la Secretaría de Estado de Comercio (Ministerio de Industria), entre otros.
Apuesta tecnológica de futuro
El recién elegido presidente del CID, Luis García, CEO de ERZIA y Santander Teleport, indicó que el Clúster se constituye con el objetivo de ser una herramienta útil para el apoyo y potenciación de este sector industrial que cuenta con una presencia importante en Cantabria. “Las empresas y centros de investigación que se han sumado al proyecto son punteros en sus respectivos campos en alta tecnología, innovación e I+D y muchas de estas empresas tienen una clara orientación a la exportación. A través del clúster queremos darles mayor visibilidad y fomentar la cooperación para el desarrollo de tecnologías y productos futuros que generen mayor valor, riqueza y puestos de trabajo”, añadió.
García explicó que, dentro del nuevo clúster, existe un grupo importante de empresas de comunicaciones por satélite y sistemas electrónicos de radiofrecuencia, que proveen a los grandes contratistas del sector aeroespacial y de defensa y que hacen de Cantabria “un referente nacional en estas tecnologías”. Del mismo modo, destacó que también existe dentro del clúster otro grupo importante de empresas del sector naval, tradicionalmente fuerte en Cantabria. “Juntando esfuerzos -afirmó- y con el apoyo de los grupos de investigación de la Universidad de Cantabria y otros centros y organismos, se puede apostar por el desarrollo de una industrial regional altamente especializada en tecnologías de gran proyección futura, como por ejemplo, los vehículos autónomos o no tripulados marinos y submarinos”.
Para esta primera etapa, García se ha marcado como objetivo analizar el know-how y las competencias que el sector tiene en Cantabria para, posteriormente, proponer una o dos áreas de actuación en las que apostar por la innovación e I+D conjunta, con el objetivo de desarrollar esa industrial local futura. “Buscaremos el apoyo y la colaboración del Ministerio de Defensa y del Gobierno de Cantabria para trazar conjuntamente un plan estratégico que permita orientarnos correctamente y generar los instrumentos de apoyo a la I+D”, adelantó el presidente del CID. “Queremos también organizar eventos de networking y formación complementaria en aspectos clave en Defensa como la ciberseguridad y, en general, incrementar la relación directa de las empresas con el Ministerio, para superar la distancia que a veces nos genera el no estar físicamente ubicados en Madrid. En última instancia -concluyó- el nuevo clúster intentará colaborar en el desarrollo de un tejido industrial de gran valor añadido que genere riqueza y puestos de trabajo y contribuya a la consecución de los objetivos nacionales en materia de seguridad y defensa”.
Objetivos y finalidad
El objetivo del Clúster de la Industria de Defensa es agrupar a las distintas empresas asentadas o con presencia física en Cantabria que realizan o pretenden realizar toda o parte de su actividad en el ámbito de la defensa. Está previsto incorporar también a empresas de fuera de Cantabria, en proporción no superior al 20% del total, límite que establece Sodercan para poder optar a las ayudas económicas que tiene establecidas al efecto.
La finalidad del CID es apoyar a las empresas del sector en diferentes aspectos: Ofrecerles apoyo institucional; darles visibilidad; favorecer las relaciones y las posibles sinergias entre ellas; facilitar las relaciones y la interlocución con los máximos responsables del Ministerio de Defensa, los ejércitos y la Armada; potenciar la I+D+i; organizar misiones comerciales a ferias del sector; organizar actividades de formación específicas; gestionar ayudas y subvenciones nacionales e internacionales; acceder a los importantes proyectos y convocatorias que está poniendo en marcha la Unión Europea para potenciar la Defensa común y organizar actividades culturales y divulgativas, como jornadas técnicas, eventos, conferencias, charlas, networking, etc.
Se pretende también lograr el reconocimiento social y la visibilidad que la industria de defensa merece por su importante contribución al desarrollo de la economía regional y nacional. Y, en última instancia, contribuir a que España sea lo más autosuficiente posible en sus necesidades industriales de bienes, servicios, suministros, equipos y sistemas de defensa; teniendo en cuenta, además, que la investigación y el desarrollo tecnológico en este campo revierte en aplicaciones de uso civil.